The KamikaZEN

¿Alguna vez les ha pasado que al ver una ilustración, escuchar su canción favorita o simplemente ver un objeto que les gusta, desearían saber más acerca del autor?

Desde hace tiempo he tenido la idea de realizar pequeñas entrevistas cortas a personas de diferentes medios, tratando de mostrar pequeños fragmentos poco conocidos de su personalidad, su modo de ver la vida y las cosas que les gustan. Todo con el propósito de conocerlos un poco mejor.

Ya que estoy estrenando un nuevo foro, ¿qué mejor oportunidad de hacerlo?

El único pequeño problema, claro está, es que aún no he entrevistado a nadie. Por eso decidí empezar conmigo mismo como un ejercicio para ver que tan bien funciona el formato.

¿Quién soy y a qué me dedico?

Mi nombre es Alfonso Acosta, y me gano la vida como consultor en medios y estrategias digitales, además de ser desarrollador web independiente. Trabajo con clientes de todo tipo, desde particulares hasta corporativos (principalmente para PYMES).

También hago un poco de diseño gráfico e ilustración, aunque no son mi fuerte y los practico más bien por gusto, casi siempre en proyectos personales o para amigos cercanos.

¿Qué es lo que más disfruto de mi trabajo?

Resolver acertijos, el enfrentarme a un problema y tener que buscar la solución, eso me apasiona. El reto y la aventura de aprender a hacer nuevas cosas me hace sentir verdaderamente vivo.

Lo segundo sería el no saber como hacerlo. No me refiero en realidad a no saber hacer mi trabajo, sino al hecho de no haberlo estudiado formalmente. Ser autodidacta me obliga a estudiar sobre la marcha cada vez que me enfrento a un problema nuevo que resolver y eso me ha permitido mantener una mente abierta.

Muchas veces el aprender la manera convencional de hacer las cosas nos provoca lo que se conoce como “ceguera de taller”, es decir, estamos tan acostumbrados a usar la solución probada que no se nos ocurre pensar que puede haber otras maneras igual de válidas de hacer las cosas.

Shunryu Suzuuki solía hablar de la importancia de conservar nuestra “mente de principiante”, ya que para quien apenas comienza a aprender cualquier habilidad las posibilidades son ilimitadas, mientras que en la mente del experto solo existe la manera “correcta”.

En resumen creo que el no saber que ciertas cosas no podían hacerse me ha permitido terminar haciéndolas. 😉

¿Y lo que menos me gusta?

Las muy necesarias pero escasamente excitantes labores administrativas. Es algo que he tenido que forzarme a aprender casi a contrapelo.

Aparte de eso, el nunca poder alcanzar el nivel exacto de perfección que quisiera para mi trabajo. Debo admitir que a veces puedo ser terriblemente obsesivo con detalles que nadie a parte de mi notará. Poco a poco he tenido que aprender a dejar ir y darme cuenta que, si bien todo es perfectible, la perfección misma no existe y hay que vivir con ello.

¿Cual diría que es mi equipo indispensable para trabajar?

Definitivamente mi iMac, frente a la que paso la mayor parte de mis días. También mi iPhone, que ya de por sí me era invaluable pero desde que lo combiné con mi iPad se ha transformado en lo más cercano a una versión móvil de mi oficina completa.

Lo único que realmente extraño cuando estoy en la calle es mi tableta Wacom y a mis gatos.

Hace relativamente poco comencé a cargar conmigo a todas partes una libreta y un lápiz, mas que nada porque con el tiempo me he dado cuenta de cuantas ideas geniales perdí al no volver a acordarme de ellas, todo por no anotarlas de inmediato.

No cabe duda que es muy cierto aquel viejo proverbio chino; “La más pálida tinta es siempre mejor que la más brillante memoria.”

 

¿Y hablando de software?

Al principio era un ávido coleccionista de aplicaciones, mi nerd interno siempre está hambriento de nuevos programas con que jugar. Pero al pasar el tiempo me he vuelto más enfocado en lo que me permite ser productivo.

Mis herramientas básicas solían ser Sketch y Pixelmator para todo lo referente a ilustración, aunque últimamente descubrí las bondades de Affinity, cuyos programas se han transformado en mis “caballos de batalla”. Para escribir código y mantener los sitios de mis clientes uso Coda y Transmit. También pruebo mis sites en Safari, Chrome y Firefox. Para hacer pruebas en Internet Explorer uso la MacBook de mi esposa con Parallels (si, admito que no soy muy PC compatible). Para trabajar con copias locales y no hacer cambios directamente en sitios publicados utilizo MAMP.

¿Qué hago en mi tiempo libre?

Siempre he sido una persona mas bien hogareña, aunque cuando era adolecente solía frecuentar algunos antros poco recomendables, sobre todo porque era la única forma de escuchar heavy metal y punk en México, pero esas épocas quedaron atrás.

Actualmente me encanta disfrutar mi casa y a mi familia, y prefiero las reuniones tranquilas con amigos en donde se puede charlar agusto.

Eso si, “once a metalhead always a metalhead”, aún disfruto enormemente de los buenos conciertos en vivo de bandas como Iron Maiden, Arch Enemy o Judas Priest.

También comencé a correr hace poco más de tres años por recomendación de mi nutrióloga. Confieso que siempre fui enemigo de los deportes, pero por alguna razón correr despertó una parte de mí que no sabía que existía.

Lo que comenzó como una caminata diaria de 30 minutos se ha convertido en mi momento favorito de la semana, incluso llevándome a correr varias carreras de 10 y 15 kilómetros, medios maratónes (21.2k) y un par de Maratones (42.2k). Actualmente me dedico a correr más por gusto que por romper records o metas, disfrutando las calles de la ciudad antes de que salga el sol.

¿Qué no puede faltar en mi iPod?

Iron Maiden, Motörhead, Judas Priest, Amanda Palmer, Bruce Dickinson, Slayer, Bad Rebel Motorcycle Club y Tom Waits, entre otros.